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San Juan Damasceno (c. 675–749) fue un monje, presbítero, teólogo, poeta litúrgico y Doctor de la Iglesia, nacido en Damasco, en el seno de una familia cristiana influyente. Su vida quedó marcada por:
un amor ardiente a Jesucristo,
una defensa heroica de la fe católica,
una devoción filial profunda a la Virgen María,
y una doctrina luminosa sobre las imágenes sagradas.
Es considerado uno de los últimos grandes Padres de la Iglesia Oriental y uno de los más notables exponentes de la teología cristiana en el período post-patrístico.
La Iglesia lo celebra litúrgicamente el 4 de diciembre.
Nació en Damasco, bajo dominio musulmán.
Su familia servía en la administración local.
Recibió una educación excepcional en Escritura, filosofía, retórica y teología.
Renunció a posiciones de prestigio y se retiró al monasterio de San Sabas, cerca de Jerusalén, donde fue ordenado presbítero.
Combatió con firmeza la herejía iconoclasta, defendiendo la doctrina católica sobre las imágenes sagradas.
Entre sus escritos destaca la monumental Exposición de la Fe Ortodoxa (De fide orthodoxa), síntesis clara y profunda de la fe cristiana.
Murió en el año 749, venerado como santo, padre y doctor de la Iglesia.
San Juan Damasceno es una autoridad privilegiada en la espiritualidad mariana, especialmente en la Iglesia Oriental. Sus palabras y su ejemplo muestran que la devoción a María es un camino seguro hacia Cristo.
El santo afirma con claridad:
"Ser devoto tuyo, ¡oh María!, es un arma de salvación que Dios ofrece a los que quiere salvar."
Para él, la devoción mariana es:
una protección invencible para el alma,
un medio seguro para la salvación,
un refugio donde el fiel no teme al enemigo,
una fuerza que permite al cristiano vencer al demonio.
Esta perspectiva coincide plenamente con la espiritualidad mariana de la Legión de María.
Se le atribuye una oración confiada que resume su visión mariana:
“Si confío en ti, oh Madre de Dios, me salvaré; protegido por ti, nada temeré.”
Entre los santos que recorrieron el “camino suave” hacia Jesucristo —según San Luis María Grignion de Montfort— se encuentra San Juan Damasceno. Esto significa:
que vivió una devoción mariana profunda,
que fue instruido por el Espíritu Santo en esta vía privilegiada,
y que consideraba a María como puerto seguro hacia Cristo.
Su fórmula de consagración es una de las más hermosas y completas de toda la tradición de la Iglesia:
“Nos presentamos a ti, oh Soberana…consagrándote nuestra alma, nuestra mente, nuestro cuerpo,todo nuestro ser.”
Esta entrega total anticipa —siglos antes— la espiritualidad de la esclavitud mariana, de la Traditio y de la Commendatio, que la Legión de María vive con gran claridad.
Se le atribuye la frase:
“Plus ultra si ieris, divina attinges.”(“Si fueras más allá, tocarías lo divino.”)
En el contexto mariano significa:
María es la cúspide de la creación.
Ninguna criatura es mayor que Ella.
Quien sube hasta María, sube hasta el límite donde comienza lo divino.
Fue uno de los primeros en usar y difundir la invocación:
"María Auxiliadora, ruega por nosotros" (año 749).
Y enseñó que María es:
Auxiliadora para evitar los males,
Auxiliadora para alcanzar la salvación.
San Juan Damasceno escribió tres homilías sobre la Dormición de la Virgen, donde explica que:
María murió por amor, no como consecuencia del pecado.
Su tránsito fue pacífico, glorioso y lleno de luz.
Su cuerpo no pudo conocer la corrupción, porque era el arca viva del Verbo.
Es uno de los testigos que fundamenta la fe de la Iglesia en la Asunción de María.
San Juan Damasceno fue el gran Defensor de las Imágenes durante la crisis iconoclasta del siglo VIII.
Su argumento central es sencillo y católico:
Dios antes era invisible.
Pero con la Encarnación, Dios tomó un rostro.
Si Dios se dejó ver, podemos representarlo.
Frase clave atribuida a él:
“Las imágenes son el libro del pueblo.”
Significa que:
educan al sencillo,
enseñan el Evangelio,
son catequesis visual,
hablan donde muchos no pueden leer.
Para Damasceno, las imágenes:
abren la mente,
mueven a la piedad,
acercan al misterio,
son ventanas hacia Dios.
Allí aborda:
la cristología,
la Trinidad,
la gracia,
la mariología,
la Iglesia,
la moral,
los sacramentos.
Una parte especialmente hermosa se refiere a la Eucaristía y la Epíclesis.
Explica así el misterio del altar:
Cristo dijo: “Esto es mi cuerpo”, y así fue.
Igual que en la creación, Dios dijo: “produzca la tierra hierba verde”, y así fue.
Una teología profundamente oriental, bella y sólida.
En su obra Contra los herejes, San Juan Damasceno:
analiza críticamente el origen del islam,
lo considera una enseñanza surgida fuera de la Revelación,
y explica sus diferencias con la fe cristiana.
Expositio fidei / De fide orthodoxa
Homilías sobre la Dormición de la Virgen
Discursos contra los Iconoclastas
Tratado contra los herejes
Himnos y poesías litúrgicas
“Ser devoto tuyo, oh María, es un arma de salvación.”
“Si confío en ti, oh Madre de Dios, me salvaré.”
“Las imágenes son el libro del pueblo.”
“Plus ultra si ieris, divina attinges.”
“En Ti —Señor— tengo mi esperanza, no seré confundido.”
Simplemente indica “originario de Damasco”. No es un título bíblico, sino geográfico.
Por tres razones fundamentales:
Su defensa de las imágenes sagradas.
Su obra Exposición de la Fe.
Su profunda devoción a la Virgen María.
Que la devoción a Ella es un arma de salvación y que, si uno confía en la Madre de Dios, no debe temer.
La Palabra de Dios (Sagrada Escritura Católica)
"El que me ha visto a mí, ha visto al Padre." — Juan 14, 9 (Fundamento que San Juan Damasceno usó para defender el uso de imágenes: Dios se hizo visible en Cristo).
"Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda la creación." — Colosenses 1, 15.
Magisterio de la Iglesia (Citas exactas)
Benedicto XVI (Audiencia General, 06/05/2009): "San Juan Damasceno fue el primero en distinguir entre el culto de adoración (latría), que solo se debe a Dios, y el culto de veneración (dulía), que se puede tributar a los santos y a sus imágenes."
Catecismo de la Iglesia Católica, Numeral 2117: "El culto cristiano de las imágenes no es contrario al primer mandamiento... el honor dado a una imagen se remonta al modelo original." (Basado en la defensa teológica del Damasceno).
Fuentes Consultadas (Enlaces directos al tema):
Vatican.va (Biografía Final):
ACI Prensa (Vidas de Santos):
Manual de la Legión de María:
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