Legión de María Argentina - ¡¡Súmate a trabajar para la Virgen!!
Hoy es 19 de diciembre. En el camino de las Antífonas de la O, dejamos atrás la fuerza del "Señor Poderoso" para mirar hacia abajo, hacia la tierra, hacia lo que parece seco pero guarda una vida invencible. Invocamos a Jesús como la Raíz de Jesé.
"Oh Raíz de Jesé, que te alzas como signo para los pueblos..."
Para nosotros en LMA, esta imagen es de una riqueza incalculable. Nos habla de orígenes, de humildad y de cómo Dios cumple sus promesas a través de los siglos, utilizando lo más pequeño para dar el fruto más grande.
🔆 ¿Te perdiste de las demás antífonas de la O? Búscalas aquí.
La profecía de Isaías es clara: "Saldrá un vástago del tronco de Jesé, y un retoño de sus raíces brotará".
Jesé fue el padre del Rey David. En tiempos de Jesús, la casa real de David parecía un tronco seco, cortado y olvidado por la historia. Pero Dios no olvida sus promesas. De esa raíz oculta, nace el Mesías.
Este es un mensaje directo para el legionario: Dios trabaja en lo escondido. A veces nuestro apostolado parece un "tronco seco", sin resultados visibles, pero si estamos injertados en la Raíz que es Cristo, la vida está brotando silenciosamente. Como decía Alfonso Lambe, nuestra misión es la "cristificación": que sea Cristo, esa Raíz santa, quien reine y triunfe en nuestra vida.
En el Breve Oficio de la Inmaculada, saludamos a la Virgen con un título bellísimo: "Vara de Jesé florida".
Si Jesús es la Raíz, María es el tallo, la vara bendita que permitió que esa flor divina se abriera al mundo. Las fuentes nos recuerdan que María es el "último eslabón" de una larguísima cadena que comenzó con Adán. Ella es la tierra purísima donde la Raíz de Jesé encontró el lugar perfecto para germinar.
Para un devoto de Montfort, esta conexión es vital:
La Raíz necesita la tierra: Jesús quiso necesitar de María para "brotar" en la historia.
Sin la vara, no hay flor: Sin María, no conocemos plenamente a Jesús. Ella es quien lo presenta como un "signo para los pueblos" ante el cual, según la antífona, hasta los reyes enmudecerán.
La antífona dice que esta Raíz se alza como un "signo" que las naciones implorarán.
Frank Duff entendía perfectamente este concepto de "señal". La Legión de María, en su humildad, busca ser ese reflejo de la señal de Cristo en el mundo. No buscamos nuestra propia gloria, sino que, unidos a María, queremos ser el canal para que el "Evangelio escrito en el corazón de María" llegue a cada rincón.
Como el linaje de Abraham, donde se prometió que "todas las naciones serán bendecidas", el legionario sabe que su humilde servicio —a veces oculto como una raíz— tiene un impacto universal cuando se hace por amor.
La invitación de hoy es a la paciencia y la humildad. Las raíces no se ven, pero sostienen el árbol.
Valora lo pequeño: No te desanimes si tus esfuerzos parecen no dar fruto inmediato. La Raíz de Jesé tardó siglos en florecer. Confía en los tiempos de Dios.
Medita el Oficio de la Inmaculada: Saluda hoy a María como esa "Vara de Jesé" que nos trajo la salvación.
Pide con insistencia: La antífona termina con un ruego urgente: "¡Ven a librarnos, no tardes más!". Haz tuya esta súplica en tu visita al Santísimo o en tu oración personal.
Ero Cras... El acróstico sigue formándose. Hoy sumamos la R de Radix. Ya tenemos R-A-S. ¡El Señor está a la puerta!
Comentarios
Publicar un comentario