Legión de María Argentina - ¡¡Súmate a trabajar para la Virgen!!
Los Cinco Primeros Sábados son una devoción pedida por la Virgen en Fátima que consiste, durante cinco meses consecutivos, en confesarse, comulgar, rezar el Rosario, meditar 15 minutos y ofrecer todo en reparación al Inmaculado Corazón de María.
Desde los inicios de la Iglesia, la piedad popular y la tradición litúrgica han dedicado el sábado a honrar a la Santísima Virgen María. Este día no es casual: conmemora la inquebrantable fe que Ella sostuvo en la Resurrección de su Hijo mientras Él yacía en el sepulcro. María fue la única que mantuvo "la fe viva y clara" en ese momento de soledad y dolor.
Para nosotros, miembros de la Legión de María, esta verdad resuena profundamente. Nuestra espiritualidad se nutre de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen de San Luis María Grignion de Montfort, buscando la unión con Jesús a través de la unión con María. La observancia de días específicos dedicados a la Madre de Dios se convierte en un medio eficaz para este crecimiento espiritual.
La devoción de los Primeros Sábados de mes es una de las prácticas marianas más sublimes, pues no solo busca honrar a la Virgen, sino reparar las ofensas dirigidas a Su Inmaculado Corazón.
La devoción a los Primeros Sábados adquirió un impulso notable y una promesa particular con las apariciones de Fátima.
El 10 de diciembre de 1925, la Santísima Virgen María se apareció a la Hna. Lucía en Pontevedra (España), junto al Niño Jesús, revelando la razón de esta devoción:
"Mira, hija mía, Mi Corazón rodeado de espinas con las que los hombres ingratos, a todo momento, Me traspasan con sus blasfemias e ingratitudes. Tú, por lo menos, procura consolarme, y di que a todos aquellos que durante cinco meses, en el Primer Sábado, se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen el Rosario y Me hagan compañía durante quince minutos meditando los Misterios del Rosario, con el fin de desagraviarme, Yo prometo asistirles en la hora de la muerte con todas las gracias necesarias para la salvación."
Esta promesa no es menor: la propia Madre de Dios se compromete a asistirnos con las gracias últimas para alcanzar la vida eterna.
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La devoción debe realizarse durante cinco meses consecutivos con la intención explícita de desagraviar el Inmaculado Corazón de María por las blasfemias y ofensas que recibe.
Para cumplir con la devoción de manera válida, se deben realizar cuatro actos en el Primer Sábado de cada uno de esos cinco meses:
Se debe realizar una Confesión con la intención de reparar las ofensas al Corazón de María. Puede hacerse en los ocho días anteriores o en los ocho días posteriores al Primer Sábado. Lo esencial es que al momento de comulgar se esté en estado de gracia y que la intención de desagravio esté presente.
Recibir la Eucaristía el Primer Sábado. Al igual que Frank Duff tenía una maravillosa devoción al Primer Viernes (dedicado al Sagrado Corazón de Jesús), esta Comunión está dedicada a la reparación del Corazón de María.
Rezar un tercio del Santo Rosario (cinco decenas). Como legionarios, el rezo diario del Santo Rosario es una práctica fundamental, descrita como "el Evangelio escrito en el Corazón de María". Este punto ya está profundamente arraigado en nuestra "dieta espiritual básica".
Este es el punto más distintivo y, quizás, el más hermoso de la devoción. Se trata de hacerle compañía a la Virgen, meditando durante quince minutos sobre uno o varios Misterios del Rosario con la intención de reparar.
¿Cómo meditar? Puedes centrarte en la escena de un misterio (por ejemplo, la Anunciación o la Coronación), aplicando algún método de Oración Mental, y pidiéndole a María que te enseñe a consolar a Jesús.
| Requisito de Fátima | Acto a Realizar en el Primer Sábado | La Conexión con la Espiritualidad Legionaria |
| 1. Confesión Sacramental | Realizarla dentro de los ocho días anteriores o posteriores al Primer Sábado (estando en estado de gracia para comulgar). | Se alinea con la exhortación a la Confesión frecuente, práctica de piedad fundamental promovida por Frank Duff y esencial para el desarrollo espiritual individual. |
| 2. Comunión Reparadora | Recibir la Santa Comunión el Primer Sábado con la intención de desagraviar a María. | Es una extensión de nuestra "dieta espiritual básica" (Misa y Comunión), elevando este acto eucarístico a un poderoso acto de reparación por el mundo. |
| 3. Rezo del Santo Rosario | Rezar un tercio del Rosario (cinco decenas). | Deber diario para todos los legionarios (activos y auxiliares). Simplemente se enfoca esta práctica esencial hacia el fin reparador de la devoción. |
| 4. Meditación de 15 Minutos | Meditar sobre uno o varios Misterios del Rosario en compañía de la Virgen. | Cumple con el requisito de la meditación diaria que busca la unión con María. Hacemos "compañía" a Ella como la Legión debe hacer en su apostolado. |
| 5. Intención Reparadora | Ofrecer todos los actos con la intención explícita de desagraviar el Inmaculado Corazón de María. | Este es un acto de apostolado místico, vital para el legionario, ofreciendo nuestros méritos y satisfacciones por la conversión de los pecadores. |
La devoción de los Cinco Primeros Sábados de Mes es la respuesta de amor y consuelo que la Madre de Dios espera de sus hijos. No es una carga, sino un medio sencillo y eficaz que Ella misma nos ha dado para crecer en la intimidad con Jesús y para la promoción de la salvación, logrando la paz en las almas y en el mundo.
Te invitamos a asumir esta promesa y a unirte a la noble práctica de reparación.
La confesión puede hacerse dentro de los ocho días anteriores o posteriores al Primer Sábado, siempre que la persona esté en estado de gracia al momento de comulgar y mantenga la intención de reparación al Inmaculado Corazón de María.
Sí. Aunque solo se requiere hacerla una vez para obtener la promesa, muchos fieles y santos recomiendan repetirla varias veces en la vida como acto de amor y reparación continua a la Virgen.
La Virgen prometió asistir en la hora de la muerte con todas las gracias necesarias para la salvación a quienes cumplan, durante cinco meses consecutivos, los actos pedidos: confesión, comunión, Rosario, meditación de 15 minutos e intención reparadora.
El Rosario es una oración vocal y contemplativa basada en cinco misterios. La meditación de quince minutos es un tiempo adicional para acompañar a la Virgen reflexionando más profundamente en uno o varios misterios, con intención de reparar su Corazón Inmaculado.
La intención debe ser reparar las ofensas cometidas contra el Inmaculado Corazón de María. Esa intención puede renovarse interiormente antes de comenzar cada acto.
Sí, la comunión reparadora debe recibirse el Primer Sábado del mes. Solo en casos graves, un sacerdote puede discernir si es posible suplir ese día.
Podés elegir un solo misterio o varios. Lo importante no es la cantidad sino hacer compañía a María con amor, atención y espíritu de reparación.
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