Legión de María Argentina - ¡¡Súmate a trabajar para la Virgen!!
(Inspirada en "¿Podemos ser santos?" del Siervo de Dios Frank Duff)
Descubre esta profunda oración de entrega y fidelidad a Dios, inspirada en el espíritu legionario. Una meditación que enseña a vivir lo ordinario con amor heroico y a servir a Cristo y a María con perseverancia hasta el fin.
✋ Encontrá la oración completa al final del artículo.
En ella resuena el deseo de ser fiel hasta el final, de no buscar grandezas externas sino de amar a Dios en lo sencillo, en lo callado, en lo constante.
💙 Conoce la historia de la Legión escrita por este Siervo de Dios
Teme los comienzos postergados.
Surge un escalofrío, y nuestro gran destino queda olvidado.
¡Oh Dios mío!
Dame temer los comienzos postergados.
Concédeme que en mi indecisión no deje que el último día llegue sobre mí. Confieso que Tu obra nunca ha sido para mí más que una ocupación de un momento ocioso. Mi corazón ha estado puesto en las cosas que pasan.
Pero de ahora en adelante me entregaré enteramente a Ti. Devuélveme los años que el gusano y la langosta devoraron, para que algún día pueda devolvértelos llenos de frutos.
No te pido cosas grandes —la vida del misionero o del monje, o de esos otros que veo a mi alrededor tan llenos de talentos. No pido nada de eso, sino simplemente enfocarme en seguir inquebrantablemente, incansablemente, la vida común que día tras día se extiende ante mí, satisfecho en ella de amarte y procurar hacerte amar.
La naturaleza se rebela contra esta vida con sus interminables rondas de tareas triviales, y llena de la tentación de buscar alivio en la diversión o el cambio. Parece tan difícil ser grande en las cosas pequeñas, ser heroico en lo cotidiano; pero aun así, esta vida es Tu Voluntad para mí. Debe haber un gran destino en ella. Así que estoy contento.
Y para coronarlo todo, querido Jesús, te ruego me concedas esto: fidelidad hasta el fin, estar en mi puesto cuando llegue la llamada final, y exhalar mi último y cansado aliento en Tu abrazo.
Una vida valiente, y fiel hasta el final.
Un deseo breve, amadísimo Jesús, pero que lo abarca todo.
💕 Frank te inspiró para ser Legionario? dejanos aquí los datos de tu Praesidium!
¡Oh Dios mío!
Dame temer los comienzos postergados. Concédeme que en mi indecisión no deje que el último día llegue sobre mí. Confieso que Tu obra nunca ha sido para mí más que una ocupación de un momento ocioso. Mi corazón ha estado puesto en las cosas que pasan.
Pero de ahora en adelante me entregaré enteramente a Ti. Devuélveme los años que el gusano y la langosta devoraron, para que algún día pueda devolvértelos llenos de frutos.
No te pido cosas grandes —la vida del misionero o del monje, o de esos otros que veo a mi alrededor tan llenos de talentos. No pido nada de eso, sino simplemente enfocarme en seguir inquebrantablemente, incansablemente, la vida común que día tras día se extiende ante mí, satisfecho en ella de amarte y procurar hacerte amar.
La naturaleza se rebela contra esta vida con sus interminables rondas de tareas triviales, y llena de la tentación de buscar alivio en la diversión o el cambio. Parece tan difícil ser grande en las cosas pequeñas, ser heroico en lo cotidiano; pero aun así, esta vida es Tu Voluntad para mí. Debe haber un gran destino en ella. Así que estoy contento.
Y para coronarlo todo, querido Jesús, te
ruego me concedas esto: fidelidad hasta el fin, estar en mi puesto cuando llegue la llamada final, y exhalar mi último y cansado aliento en Tu abrazo.
Una vida valiente, y fiel hasta el final.
Un deseo breve, amadísimo Jesús, pero que lo abarca todo.
Esta oración de entrega y fidelidad a Dios nos recuerda que la santidad no está reservada a unos pocos elegidos, sino que florece en lo común de cada día.
El alma que ama persevera, y el legionario que sirve con humildad se convierte en instrumento del amor de María.
Una vida valiente y fiel hasta el final: ese es el verdadero triunfo cristiano.
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