Legión de María Argentina - ¡¡Súmate a trabajar para la Virgen!!
Por la señal de la Santa Cruz,
de nuestros enemigos
líbranos Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre,
y del Hijo,
y del Espíritu Santo.
Amén.
Padre nuestro, que estás en el Cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase Tu voluntad, en la tierra como
en el Cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Dios te salve María
llena eres de gracia
el Señor es contigo;
bendita tú eres
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto
de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la ahora
de nuestra muerte. Amén.
Credo
Creo en Dios, Padre todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo,
nuestro Señor,
que fue concebido por obra y gracia del
Espíritu Santo,
nació de Santa María Virgen,
padeció bajo el poder de Poncio Pilato,
fue crucificado, muerto y sepultado,
descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó de entre los
muertos,
subió a los cielos
y está sentado a la derecha de Dios,
Padre todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y
muertos.
Creo en el Espíritu Santo,
la santa Iglesia católica,
la comunión de los santos,
el perdón de los pecados,
la resurrección de la carne
y la vida eterna.
Amén.
Gloria
Gloria al Padre,
y al Hijo,
y al Espíritu Santo.
Como era en el principio,
ahora y siempre, por los siglos
de los siglos, Amén
Salve
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.
A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva;
a Ti suspiramos, gimiendo y llorando,
en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra,
vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos;
y, después de este destierro,
muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.
¡Oh clementísima!, ¡Oh piadosa!,
¡Oh dulce Virgen María!
V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Santo Rosario
V. Señor, abre mis labios,
R. Y mi boca proclamará tus alabanzas.
V. ¡Dios mío, ven en mi auxilio!,
R. Señor, date prisa en socorrerme.
V. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
R. Como era en el principio y ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén
Misterios del Santo Rosario:
Mientras rezamos, según la infografia de arriba, vamos meditando los misterios, según el día de la semana que estemos rezando.
Misterios Gozosos (Lunes y Sábados)
-La Encarnación del Hijo de Dios (Lucas 1:26-38).
-La Visitación de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel (Lucas 1:39-53).
-El Nacimiento del Hijo de Dios en Belén (Lucas 2:6-19).
-La Purificación de Nuestra Señora (Lucas 2:22-40).
-El Niño perdido y hallado en el Templo (Lucas 2: 41-52)
Misterios Luminosos (Jueves)
-El Bautismo en el Jordán (Mateo 3, 17 y par.).
-La autorrevelación de Jesús en las bodas de Caná (Juan 2, 1-12).
-El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión (Marcos 1, 15).
-La Transfiguración (Lucas 9, 35 y par.).
-La institución de la Eucaristía (Juan 13, 1).
Misterios Dolorosos (Martes y Viernes)
-La Oración del Huerto (Mateo 26:36-41).
- Flagelación del Señor (Juan 18:36-38; 19:1).
-La Coronación de espinas (Marcos 15:14-17; Mateo 27:24-30).
-La Cruz a cuestas (Juan 19:17; Lucas 9:23).
-Jesús muere en la Cruz (Juan 19:25-30).
Misterios Gloriosos (Miércoles y Domingos)
La Resurrección del Señor (Marcos 16:6-8).
La Ascensión del Señor (Mateo 28:18-20; Hechos 1:9-11).
La Venida del Espíritu Santo (Hechos 2:1-4).
La Asunción de Nuestra Señora (Cantar 2:3-6,10).
La Coronación de María Santísima (Cantar 6:10; Lucas 1:51-54).
Después de cada misterio se puede rezar una de las siguientes intercesiones:
Ave María purísima,
sin pecado concebida.
O, también:
¡Oh Jesús mío, perdona nuestras culpas, líbranos del fuego del infierno.
Lleva al Cielo a todas las almas,
y socorre especialmente a las más necesitadas de tu misericordia!
Al terminar los cinco misterios, se puede rezar la Salve, y además:
Bajo tu amparo:
Bajo tu amparo nos acogemos,
Santa Madre de Dios,
no desprecies las oraciones que te dirigimos
en nuestras necesidades,
antes bien líbranos de todo peligro,
Virgen gloriosa y bendita.
Bendita sea tu pureza
Bendita sea tu pureza
y eternamente lo sea,
pues todo un Dios se recrea
en tan graciosa belleza.
A Ti, celestial Princesa,
Virgen Sagrada María,
yo te ofrezco en este día
alma, vida y corazón.
Mírame con compasión,
no me dejes, Madre mía, morir sin tu Bendición.
Amén.
(San Bernardo)
Acordaos, oh piadosísima Virgen María,
que jamás se ha oído decir
que ninguno de los que han acudido a tu protección,
implorando tu asistencia y reclamando tu socorro,
haya sido abandonado de ti.
Animado con esta confianza,
a ti también acudo,
oh Madre, Virgen de las vírgenes,
y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados,
me atrevo a comparecer ante tu presencia soberana.
No deseches mis humildes súplicas, oh Madre de Dios
antes bien, escúchalas y acógelas benignamente. Amén
Ángelus
V. El Ángel del Señor anunció a María,
R. Y concibió por obra y gracia del Espíritu Santo.
Ave María.
V. He aquí la esclava del Señor,
R. Hágase en mi según tu palabra.
Ave María.
V. Y el Verbo se hizo carne,
R. Y habitó entre nosotros.
Ave María.
V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Oración: Te suplicamos, Señor, que derrames tu gracia en nuestras almas para que los que, por el anuncio del Ángel, hemos conocido la Encarnación de tu Hijo Jesucristo, por su Pasión y Cruz seamos llevados a la gloria de su Resurrección. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.
R. Amén.
Regina Coeli (durante el Tiempo
Pascual)
V. Alégrate, Reina del cielo; aleluya,
R. Porque el que mereciste llevar en tu seno; aleluya.
V. Ha resucitado, según predijo; aleluya,
R. Ruega por nosotros a Dios; aleluya.
V. Gózate y alégrate, Virgen María; aleluya,
R. Porque ha resucitado Dios verdaderamente; aleluya.
Oración: Oh Dios, que por la resurrección de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, te has dignado dar la alegría al mundo, concédenos que por su Madre, la Virgen María, alcancemos el goce de la vida eterna. Por el mismo Cristo Nuestro Señor.
R. Amén.
V. Señor, ten piedad. R. (repetimos lo mismo)
V. Cristo, ten piedad. R.
V. Señor, ten piedad. R.
V. Cristo, óyenos. R.
R. Cristo, escúchanos. R.
V. Dios, Padre celestial,
R. Ten piedad de nosotros.
V. Dios, Hijo, Redentor del mundo. R.
V. Dios, Espíritu Santo. R.
V. Santísima Trinidad, un solo Dios. R.
Para cada una de las siguientes invocaciones marianas, la respuesta es: R. Ruega por nosotros.
Santa María,
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las Vírgenes,
Madre de Cristo,
Madre de la Iglesia,
Madre de la Misericordia,
Madre de la divina gracia,
Madre de la Esperanza,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre siempre virgen,
Madre inmaculada,
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración,
Virgen digna de alabanza,
Virgen poderosa,
Virgen clemente,
Virgen fiel,
Espejo de justicia,
Trono de la sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual,
Vaso digno de honor,
Vaso de insigne devoción,
Rosa mística,
Torre de David,
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la Alianza,
Puerta del cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Consuelo de los migrantes,
Consuelo de los afligidos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los Ángeles,
Reina de los Patriarcas,
Reina de los Profetas,
Reina de los Apóstoles,
Reina de los Mártires,
Reina de los Confesores,
Reina de las Vírgenes,
Reina de todos los Santos,
Reina concebida sin pecado original,
Reina asunta a los Cielos,
Reina del Santísimo Rosario,
Reina de la familia,
Reina de la paz.
V. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
R. Perdónanos, Señor.
V. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
R. Escúchanos, Señor.
V. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
R. Ten misericordia de nosotros.
V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
ORACIÓN
Te rogamos nos concedas, Señor Dios nuestro, gozar de continua salud de alma y cuerpo, y por la gloriosa intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María, vernos libres de las tristezas de la vida presente y disfrutar de las alegrías eternas. Por Cristo nuestro Señor. Amén.
Ángel de mi Guarda, mi dulce compañía,
no me desampares ni de noche ni de día.
Hasta que me entregues en brazos de Jesús, José y María.
No me dejes solo, que me perdería.
Ángel De Dios, que eres mi custodio
ya que la Divina Providencia me ha encomendado a ti
Ilumíname
Guárdame
Rígeme
y Gobiérname.
Amén.
Oración a San Miguel Arcángel
San Miguel Arcángel,
defiéndenos en la batalla,
sé nuestro amparo contra las perversidades y asechanzas del demonio.
Reprímale Dios, pedimos suplicantes;
y tú, Príncipe de la milicia celestial,
arroja al infierno, con el divino poder,
a Satanás y a los demás espíritus malignos,
que vagan por el mundo para la perdición de las almas. Amén
Oración de Santa Gertrudis
(Nuestro Señor le dijo a Santa Gertrudis la Grande, que esta oración puede librar 1000 almas del purgatorio cada vez que se rece)
Padre Eterno, yo te ofrezco la Preciosísima Sangre de tu Divino Hijo, Jesús, en unión con todas las santas Misas celebradas a través del mundo hoy día, por todas las benditas almas del Purgatorio, por los pecadores del mundo entero, por los pecadores de la Iglesia Universal, por los pecadores en mi propia casa y los de mi familia. Amén
Bendición para el viaje
Por la intercesión de Santa María, que tenga (tengamos, etc.) un buen viaje:
que el Señor esté en mi (nuestro) camino,
y su Ángel me acompañe (y sus Ángeles nos acompañen).
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Bendición de la mesa
Al comenzar
V. Bendícenos, Señor, y bendice estos
alimentos que por tu bondad vamos a
tomar. Por Jesucristo Nuestro Señor. R.
Amén.
V. El Rey de la Gloria nos haga
partícipes de la mesa celestial. R. Amén
Al terminar
V. Te damos gracias, Señor, por todos
tus beneficios. Tú, que vives y reinas
por los siglos de los siglos. R. Amén.
V. El Señor nos dé su paz. R. Y la vida
eterna. Amén.
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